domingo, 3 de febrero de 2019

Arte pre-románico


Arte Prerrománico

Es el arte que produce entre los siglos V y X (entre el período paleocristiano y el románico) la cristiandad latina tras la caída del imperio romano; mientras en oriente se da el arte bizantino, Europa vive una época de invasiones que conllevan gran inestabilidad política y decadencia cultural, por lo que se le ha llamado época oscura debido también a la escasez y discontinuidad de las fuentes escritas. Los pueblos germánicos fusionaron su arte y su cultura con la clásica greco- romana que había sido asimilada al cristianismo por nuevas instituciones como el monacato. Desde los siglos VII y VIII el mediterráneo está dividido por la expansión árabe que se da de España a Siria en donde se expande el arte islámico.

El arte prerrománico aunque no es homogéneo comparte una predilección por la orfebrería y la ilustración de manuscritos. Hay una evolución formal hacia la simplicidad, esquematización y simbolismo para conseguir mayor expresividad, se renuncia al realismo. Abundan los elementos decorativos. Escasean las esculturas de gran tamaño y hay una relativa ausencia de programas arquitectónicos por lo que se reutilizan elementos arquitectónicos y edificios.

Se dan dos fases en el arte prerrománico, una primera formada por los pueblos germánicos que terminaron con el imperio romano de occidente y que dura hasta el 800. Entre ellos están Merovingios que se situaron en Francia y Alemania, Ostrogodos en Italia y Visigodos que se sitúan en España desde el 507 al 711 y que son los más cultos de estos pueblos. El ejemplo más destacado de este estilo es la iglesia de San pedro de la nave en Zamora. Las características principales son el uso de sillares a soga y tizón, el uso de arco de herradura más abierto que el califal, las construcciones abovedadas y una gran variedad de plantas (basilical, de cruz latina o de cruz griega inscrita en un rectángulo). Además la decoración escultórica está integrada en la arquitectura.

En cuanto a la segunda fase, se desarrolla entre los años 800 y 1000 y las culturas más destacadas en cuanto a su producción artística son Carolingios (imperio franco) y Otonianos (Alemania, países bajos, norte de Italia y este de Francia)

En España el arte prerrománico posterior a la ocupación islámica en 711 se divide entre el arte Asturiano (cristianos que se refugiaron en las montañas cantábricas) utiliza los sillares de piedra, el arco de medio punto y las columnas sogeadas ( con una decoración que simula sogas tanto en el fuste como en el capitel); las bóvedas de cañón con arcos fajones en el interior y contrafuertes en el exterior (único en Europa hasta el románico) y la planta más frecuente es la de cruz latina con cabecera recta y 3 ábsides y con persistencia del iconoctasio . Los ejemplos más característicos son San Julián de los prados y Santa María del Naranco.

y el arte Mozárabe (cristianos que viven en territorio musulmán y desarrollan su arte sobre todo en la zona del Duero al huir de las persecuciones musulmanas) cuyo ejemplo más característico en San Miguel de la Escalada. En la arquitectura mozárabe predominan los muros de sillares, los arcos de herradura califales por influencia musulmana y el uso del alfiz. Capiteles vegetales y plantas basilicales con tres ábsides rectos en el exterior y de arco de herradura en el interior. A veces también presentan un pórtico orientado al sur y cubiertas de madera. En pintura destacan los beatos que eran manuscritos con comentarios al Apocalipsis atribuidos a Beato de Liébana, redactados por vez primera en el año 776, este primer ejemplar fue una de las obras más copiadas en todos los monasterios de Castilla y León desde el siglo IX hasta el XIII.