miércoles, 18 de mayo de 2011

Postimpresionismo

Con los postimpresionistas se abren los movimientos artísticos del SXX, se sentaron las bases del arte moderno tanto en los conceptos plásticos como en la crítica en los medios de comunicación, las exposiciones y el contacto con el público a través de las galerías de arte y en la afirmación de la libertad del artista. Cada uno de ellos crea un lenguaje artístico absolutamente personal. Con la utilización expresiva de la forma y del color, Van Gogh y Gauguin abren el camino al Fauvismo y al Expresionismo y Paul Cézanne, con su análisis de las formas abrió la puerta al cubismo.
Paul Cézanne (1839 – 1906) estuvo siempre marcado por una constante interior, con un carácter tímido e hipersensible. Tras abandonar los estudios de derecho, marcha a París donde entra en contacto con los impresionistas. Conoce a Pisarro y pinta una serie de paisajes con una técnica cercana al impresionismo y participa en la 1ª exposición del grupo aunque posteriormente se irá separando del grupo y de París y vivirá la mayor parte del tiempo en Aix-en – Provence, su tierra natal, en la soledad necesaria para sus investigaciones. Su obra se centra en el análisis del color y del tono, no como forma de impresión, sino como sistema de modelado y expresión de las formas latentes en los objetos visibles: es decir, prestando una mayor atención a las estructuras de las formas y a su geometría esencial. Se preocupa por la construcción, la ordenación y la composición. Interés por destacar los planos y las aristas de los cuerpos, lo que provocará la admiración de los cubistas.
Los jugadores de cartas, continua investigación de la naturaleza y su idea de reconstruirla mediante un proceso lógico e intelectual.

Montaña de Santa Victoria, consigue representar el volumen de una forma precisa, sin diferencia entre dibujo y color. Por medio del color representa la lejanía y el espacio.

Sus investigaciones se plasmaron en numerosos bodegones. Su método de trabajo lo lleva a períodos de análisis y observación larguísimos, estudiando cada objeto desde numerosas posiciones.
Paul Gauguin (1848 – 1903)simboliza la imagen mítica del artista capaz de dejarlo todo y marcharse a unas islas del Pacífico donde sobrevivirá en míseras condiciones, para dedicarse en plena libertad creadora a la pintura. En sus comienzos se pueden apreciar diversas influencias: la estampas japonesas, los tapices medievales, las esculturas bretonas y el arte primitivo americano.
La visión después del sermón es su primer cuadro más personal, las formas son planas, con contornos oscuros, sin sombras, el suelo es de un rojo intenso. Con esta obra abre el camino al simbolismo, expresión de la idea a través de la forma.

Sus obras  se caracterizarán por la combinación armónica de colores puros, simplificación de las formas, delimitadas por trazos oscuros y el rechazo de la perspectiva. Después de su desafortunada estancia en Arlés con Van Gogh, se embarca rumbo a Tahití. Allí se evade de la civilización occidental y busca respuestas a su arte en un mundo primitivo que suponía no contaminado por el mundo desarrollado. Es un pionero en el descubrimiento del arte primitivo.



Pureza de imágenes y exotismo nunca vistos hasta entonces. Intenta mostrar su visión de la simplicidad y la belleza de la vida primitiva.
¿De dónde venimos, qué somos, adónde vamos? Testamento pictórico, las figuras simbolizan desde el nacimiento hasta la muerte. Reflexión y meditación sobre el destino humano, las verdades eternas, los placeres de la vida y la fecundidad.
Vincent van Gogh (1853 – 1890) nace en Holanda y a pesar de su buen rendimiento académico, a los 16 años decide marcharse de misionero a la región minera de Borinage (Bélgica), tras ser expulsado de la misión decide dedicarse por entero a la pintura. Desde el principio se interesó, sobre todo por el color, en ocasiones no usaba pinceles y aplicaba el color directamente de los tubos sobre la tela.
Los comedores de patatas es de sus primeras obras y muestra con paleta oscura a los campesinos y gentes humildes.

El contacto con París provoca en él un gran cambio que afecta a su colorido y a su temática. El color es el cauce expresivo de los sentimientos. Violencia de contrastes y gruesos empastes. Pinceladas vigorosas, movimiento violento.

Se traslada a Arlés buscando la luz, esta es su etapa de plenitud artística pero también se agudizan sus problemas mentales. Pinta temas simples como su Casa de Arlés

La habitación en Arlés 

La silla, color intenso y vibrante y planos delineados por contornos firmes.

El café de noche, refleja sus perturbaciones de esta época.
Su obra no es la de un loco, sólo pintaba cuando tenía la mente clara. A lo largo de su vida se autorretrata en numerosas ocasiones, refleja sus estados de ánimo. Su técnica se adapta a sus sentimientos como en La noche estrellada.

Campo de trigo, reflejan su amor por la naturaleza.
Su última obra es Campo de trigo con cuervos.

En 1890 se suicida con un tiro en el pecho.

Pintura y escultura impresionista

El impresionismo implica una concepción objetiva del paisaje basada en la observación del natural. Valoran especialmente lo subjetivo, lo personal y lo efímero. En 1863 Edouard Manet presentó su Déjeuner sur l¨herbe en el salón oficial de pintura de París, fue rechazado y se expuso en el salón des Refusés donde obtuvo duras críticas, el cuadro está inspirado en un dibujo de Rafael, interpreta el dibujo y el color de una forma moderna. Se considera también inaceptable el desnudo femenino al lado de hombres vestidos al uso de la época. Los pintores jóvenes ven a Manet como símbolo de la ruptura. Aunque Manet, de formación clásica y admirador de Velázquez, Goya y Tiziano, no participa nunca en las exposiciones impresionistas y mantiene la esperanza de ser aceptado en las exposiciones oficiales.

En 1874 se realiza la 1ª exposición impresionista que levantó duras críticas y comentarios irónicos como el del periodista Leroy que bautizó al grupo burlándose del cuadro de Monet “Impresión, sol naciente”.

Surge un nuevo modo de ver influido por diversos factores: la aparición del ferrocarril, el desarrollo de la fotografía, que permite captar instantes fugaces, la difusión de las estampas japonesas y la concepción oriental de la perspectiva (no hay un punto de fuga único), la pintura al aire libre era imprescindible, la luz será el punto de referencia vital, las formas y los colores existen en la medida en que la luz incide sobre ellos. Preocupación por el tiempo. Paleta multicolor, suprimen el negro, y solucionan las sombras con los colores complementarios eliminando los efectos de claroscuro. Técnica suelta y ligera, pincelada pequeña y vigorosa. Temas cotidianos. No hay temas más o menos importantes sino cuadros bien o mal resueltos. Se prescinde de elementos literarios o grandilocuentes.
Claude Monet (1840 – 1926)
Pintor por excelencia de lo transitorio y lo efímero: busca siempre captar el trascurso del tiempo sobre los objetos, como en su serie sobre la Catedral de Rouen, pinceladas cortas y colores puros llevan al espectador a reconstruir la realidad.
 
Pinta también paisajes acuáticos y paisaje urbano como La estación de Saint-Lázare que reconcilia  el progreso y la industrialización con una visión poética y pictórica.

El puente japonés

Nenúfares, síntesis de lo visual y lo emocional que conducen la pintura hacia los umbrales de la abstracción.

Auguste Renoir (1841 – 1919)
Se interesa por la figura humana, su volumen y su movimiento, alejándose en muchos momentos del impresionismo.
El Moulin de la Galette

y El almuerzo de los remeros son obras puramente impresionistas donde se materializan los principios de captación de la luz y del movimiento con pincelada suave y espontánea. Otras como “los bañistas” recuperan el gusto por el dibujo y el modelado de los cuerpos.
Edgar Degas (1834 – 1927) fue el más “aristocrático” del grupo. Pictóricamente le interesan más los interiores que el aire libre. Tambien se interesa por las concepciones espaciales y puntos de vista influidos por la fotografía y la estampa japonesa, como en Los bebedores de absenta.

Las bailarinas de la ópera fueron uno de sus temas más habituales. Representa a la mujer con un matiz desmitificador y una cierta misoginia. Además del óleo, utizó con frecuencia el pastel.

Auguste Rodin (1840 – 1917) representa la vertiente escultórica del movimiento impresionista en cuanto a la visión moderna de la realidad. Es el gran maestro de la escultura del SXIX. Las manos son para él su instrumento creativo, y serán por sí mismas motivo de su obra como símbolo de la creación. El “non finito” es una constante en su obra, lo que le acerca al impresionismo y refleja la gran influencia que ejerció sobre él Miguel Ángel. Importante también es la influencia de la escultura clásica que lo llevan a un nuevo modelo de escultura donde partes del cuerpo humano alcanzan la categoría de obra completa, algo que resultó revolucionario para la época y que tendrá importantes repercusiones en la escultura posterior.
El pensador, fue concebida como imagen de Dante.

El beso, multiplicidad de puntos de vista como en Bernini.

Los burgueses de Calais, tiene un carácter narrativo, grupo escultórico que se centra en la reacción individual de cada uno. Aceptación estoica del destino.

Monumento a Balzac pese a la polémica que suscitó, la consideraba el resumen de su vida artística.

Utilizó todo tipo de materiales y técnicas, sus aportaciones e influencias serán determinantes para los escultores del SXX, como Brancusi.

domingo, 15 de mayo de 2011

La arquitectura del SXIX.

Frente al mundo tradicional, rural, cerrado y de evolución lenta, el nuevo mundo industrial era cada vez más abierto e intercomunicado: movimientos de hombres, mercancías e ideas. Las ciudades crecieron de manera espectacular, lo que planteó graves problemas, que llevaron a la aparición de una nueva “ciencia”: el urbanismo. La arquitectura se benefició de los nuevos procesos industriales, pero entró en una fuerte crisis profesional y estética a la hora de redefinir su papel en la nueva sociedad. Hay un clima de confianza en la técnica, la industria y el progreso hasta que la 1ª guerra mundial acaba con él. Junto a las nuevas y atrevidas construcciones en hierro (fábricas, estaciones, puentes, mercados, pabellones de exposición…) Los edificios destinados al poder, la religión o la cultura, siguieron en un lenguaje histórico.
 Eclecticismo: mezcla indiscriminada y manejo arbitrario de los distintos estilos arquitectónicos.
 Historicismo: valor exagerado otorgado a la historia.
Época de los llamados “neos”: neogótico, neorrománico, neorrenacimiento, neobarroco, neoislámico…Proliferó durante el SXIX y gran parte del SXX, sobre todo en edificios oficiales. El arquitecto y el cliente podían escoger su estilo como en el catálogo de unos grandes almacenes como ejemplos en España podemos ver el congreso de los Diputados

y la  basílica de Covadonga


El uso del hierro era conocido pero hasta el SXIX no se generaliza su uso, ya no se oculta sino que se convierte en el símbolo del progreso y la modernidad. Las estructuras de metal (hierro y acero) se combinaban con revestimientos de cristal. A finales de siglo aparece el hormigón armado.
La Torre de Gustave Eiffel es el mejor ejemplo de la arquitectura del hierro, se levantó con motivo de la exposición universal de París en 1889, conmemorando el primer centenario de la revolución francesa. Cuando las autoridades decidieron desmontarla, la oposición fue tan grande que permaneció, convirtiéndose en la imagen que asociamos con el París moderno.

A partir de 1890 surge en diversas ciudades europeas una nueva arquitectura que recibe diversos nombres según los idiomas de los distintos países en los que arraigó. En España se llamó Modernismo: renuncia a la historia como modelo, interés por las artes exóticas (Japón), referencia constante a la naturaleza, hiperdecorativismo, arquitecturas marcadas por el color, la combinación de diversos materiales y el predominio de las curvas y las formas sinuosas. Voluntad de novedad, de olvidar un mundo viejo y caduco. Aspiración a la “obra de arte total” de estetizar todos los aspectos de la vida cotidiana. El tema característico de esta arquitectura es la casa unifamiliar de lujo. Triunfa en las ciudades industriales, “nuevas”
Víctor Horta (1852 – 1947) en Bruselas hace una serie de casas burguesas unifamiliares en las que la estrechez del solar queda compensada por un auténtico estallido interior de luz, color y diseño artístico en cada uno de los elementos.

Antoni Gaudí (1852 – 1926) en Barcelona la burguesía rechaza la monotonía de la trama urbana del plan Cerdá y reclama un arte fantasioso, elegante, lleno de referencias naturalistas y a la vez intensamente nacionalista y religioso. Rechaza la geometría y recurre a las verdaderas formas que, en su opinión, se hallan en la realidad. Reivindica los oficios y los materiales humildes. El arquitecto es ante todo un artesano.
Parque Guëll, encuentra perfecta sintonía con el empresario Eusebi Guëll para el que realiza diversas obras.
Bodegas Güell

La Pedrera es un homenaje a la geología catalana, que recuerda a la montaña de Monserrat y con chimeneas de misteriosas formas.

La Sagrada Familia fue su más ambicioso proyecto que quedó inacabado a su muerte.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Introducción al arte del SXIX. Romanticismo: Delacroix; Realismo: Courbet.


El arte del SXIX se caracteriza por una amplia novedad de lenguajes plásticos, reflejo del período de cambios radicales, de progreso continuo.Es la época de la Revolución industrial. Las ciudades crecen, el campo empieza a perder población. Tendencias complejas y dispares: exaltaciones del movimiento romántico, realismo y en el último tercio del siglo surge la ruptura con el arte tradicional a través del impresionismo. Independencia creativa de los artistas, que luchaban por reivindicar una libertad estética por encima de conceptos académicos y formales. Cambia la figura del artista. Se abre un abismo entre los artistas tradicionales y aquellos que quieren ser la conciencia crítica de la sociedad: los bohemios que más tarde se convertirán en el concepto de artista de vanguardia. En estos momentos se dan dos corrientes artísticas.
Romanticismo
Culto a la naturaleza, predominio del sentimiento, exaltación de la dimensión más individual del ser humano y rechazo a la civilización. Espíritu exaltado y rebelde. Revolución política, pasión amorosa, recuperación del mundo medieval, amor a la naturaleza como elemento trascendente, exaltación religiosa, melancolía, drama,interés por la muerte, lo fantástico, el riesgo, la aventura y la sublimación del héroe, inspiran gran parte de sus temas pictóricos.
Nacimiento y desarrollo de la prensa, aparece la figura del crítico y de la “opinión pública”. Estética de lo “sublime”, (tempestades, aludes, lluvias, niebla…) contemplados en paisajes en los que el hombre es una minúscula parte de ese gran ser que es la naturaleza. Los acontecimientos más contemporáneos como la guerra, la locura o los desastres de todo tipo, que llevan al hombre hasta el límite, son el tema de numerosos cuadros.
Eúgene Delacroix (1798 – 1863) maestría en el manejo del color, elemento que siempre predomina en su obra sobre el dibujo. Le interesan los aspectos más violentos y dramáticos de la realidad y de la historia, inspirados a veces por sus lecturas.
La matanza de Quíos

La muerte de Sardanápalo hay un importante despliegue de color,muestra del  pathos romántico.

La libertad guiando al pueblo, canto a los ideales revolucionarios, composición centrada en la figura femenina, alegórica pero a la vez real que conduce a burgueses, proletarios y militares.

Tras su viaje a Argelia realiza una serie de obras que reflejan el nuevo gusto orientalista.
Mujeres en Argel en sus habitaciones influye en artistas posteriores como Manet y Courbet. Su mundo pictórico, su libertad de color, textura y pincelada y su concepto del cuadro como “una fiesta para la mirada” abrió el camino a los movimientos de finales de siglo.

Realismo
Los artistas toman conciencia de la difícil situación de la clase obrera lo que unido al desencanto por el fracaso revolucionario, les hará concebir su arte como medio de denuncia social. En el pensamiento de Comte (positivismo) hay una reacción contra el idealismo romántico y se establece la importancia de la ciencia como instrumento para el progreso humano y social.
Gustave Courbet (1819 – 1877) se definió a sí mismo como pintor realista cuando sus obras fueron rechazadas en el salón oficial. En el Louvre se entusiasma por el barroco español que será una influencia constante en su obra. Desechó los temas literarios o exóticos y defendió que los modelos más nobles de un pintor eran los trabajadores y los campesinos. Sus obras molestaban por su crudeza y visión de la “fea realidad” a los burgueses de la época.

Abrió la pintura a temas hasta entonces inéditos preparando el camino a cambios posteriores.


miércoles, 4 de mayo de 2011

Francisco de Goya (1746 - 1828)


 En su obra conviven el neoclasicismo y el prerromanticismo, luz y oscuridad, arte culto y tradición popular, fe en el progreso y pesimismo amargo. En su obra vemos las grandes ideas y contradicciones del siglo de las luces. Desarrolla su arte en un período muy conflictivo en España: ilustración, invasión francesa, guerra de la independencia y vuelta de Fernando VII. Usa todo tipo de técnicas: óleo, fresco, aguafuerte…
Trabajó para la real fábrica de tapices como pintor de “cartones” donde muestra su cara más festiva y optimista. Colorido vivo y luminoso, paleta cálida.
El quitasol, ambiente rococó, influencia de Velázquez. Goya decía que sus únicos maestros eran Velázquez, Rembrandt y la naturaleza.

En esta época hace también retratos. Fue pintor de Carlos III y de su hijo Carlos IV.

En su San Francisco de Borja aparece por primera vez todo ese mundo monstruoso y lleno de figuras de pesadilla que caracterizará sus últimas obras. Tras quedarse sordo sufre un proceso de introspección en su vida y en su obra. Conoce la obra de Piranesi (cárceles) Pinta sobre hojalata una serie de pinturas (naufragio) de las que dice que ha encontrado en ellas “la libertad de pintar”.

En 1799 serie de 80 grabados “los caprichos” crítica social y política.

Realiza retratos de personajes de la nobleza, políticos y miembros de la familia real.

La maja vestida y la maja desnuda las realiza por encargo para el ministro Manuel Godoy, que años más tarde le ocasionan problemas con la inquisición.

La invasión napoleónica le supone una crisis personal. La sinrazón y la crueldad de la guerra le inspiran Los fusilamientos del tres de mayo

y los grabados Los desastres de la guerra.

Tras la vuelta de Fernando VII se recluye en su casa de campo que decora con las pinturas negras. Tono sombrío y pesimista.

Entre sus últimas obras está el Perro semihundido, el hermetismo en su significado y su extrema sencillez que lo sitúan en la modernidad.

En España se encuentra cada vez más presionado al ser tachado de afrancesado, así que se marcha a Francia donde muere en Burdeos.